Cartomante Gratis predicciones

Cuando las cartas se despliegan bajo la experta mano de un cartomante gratis, las predicciones fluyen de las láminas y se descubren llenas de personajes que se mueven, miran, cambian, temen y aman. Las personas de los arcanos conforman historias de amor y desamor que aunque parezcan cuentos, no son fantasía. Son la realidad que se cubre de imaginación para que lo doloroso sea menos temible y lo bello resplandezca en su máxima expresión. Las figuras de la corte son los hombres y mujeres que representan pequeños papeles, los arcanos menores son el decorado y las múltiples situaciones en que se ven involucrados estos personajes en sus acciones, sentimientos y pensamientos; y los arcanos mayores son las fuerzas invisibles que se sitúan detrás del telón y entre bambalinas van dirigiendo los dramas o comedias de las vidas personales.

Todas estas imágenes son los hilos con los que se tejen las más bellas fábulas, llenas de personajes que nos hacen soñar y luchar por un mañana mejor. Esta es la historia amor de un caballero de copas y una damisela de oros (no diremos sus nombres) que se conocieron hace ahora un año y elevando su voz a las estrellas preguntan “¿Cómo podemos solucionar las dificultades en nuestra relación?”.

Él era un auténtico caballero de copas, un joven de trato afable y refinados sentimientos, un romántico que gustaba más de disfrutar de los placeres del la buena mesa y una copa de vino selecto con sus muchos amigos que del arte de la guerra. Había nacido en una familia conservadora donde su madre era la verdadera reina que regía el hogar, ella había ordenado los años de su niñez dictándole lo que podía hacer y lo que no podía hacer. Sin embargo la mirada del caballero de copas no estaba dirigida hacia el pasado ni hacia su familia sino hacia una de sus grandes aficiones, viajar y conocer mundo, en el centro de sus sueños estaba el encontrar una mujer que quisiera enlazar su vida con el en un círculo perfecto. El Mundo y sus elementales gentes eran para él un lugar maravilloso y puro, que debía ser protegido de las egoístas manos de algunos humanos, mas todo en él no era belleza en lo más profundo de su corazón no se sentía amado y guardaba el miedo a ser herido en sus sentimientos si encontraba a alguien a la mujer soñada.

No muy lejos de allí vivía la doncella de oros, una joven trabajadora y emprendedora que amaba tanto la sencillez de la naturaleza como las puestas de sol que teñían el firmamento cada tarde. Una mujer luchadora que era capaz de batirse día a día y seguir adelante, sus mente estaba siempre ocupada en nuevos retos más era capaz de disfrutar del combate y casi siempre de salir triunfante. Su familia la quería y la quería en casa, junto a ellos y durante años sus ideas y vida le robaron sin rubor. En su inocencia ella trabajaba para padres y hermanos, su dinero, su mirada y su atención en ellos depositaba y todo cuanto tenía era para ellos. Aunque nada atesoraba sentía que era poco lo que les podía aportar y en sus más recónditos sentimientos escondía la idea de pobreza y escasez, que la hacía trabajar y trabajar.

El punto crucial de la historia de amor es el momento en que ella y él fueron reunidos por el destino en un atardecer. Aquel día ambos vivían en la misma ciudad y habían madurado, él había terminado sus estudios y aparentaba ser un rey de espadas, un hombre ilustrado que esgrimía sus ideas por defender la verdad y la justicia, más ella supo ver y se enamoro del joven caballero de copas, un hombre divertido y lleno de sentimiento. Ella era una reina de oros, que en su dura lucha había conseguido vencer y prosperar en su trabajo, más a sus espaldas era criticada por la gente pues decían que era una reina avariciosa y codiciosa que guardaba el dinero bajo las baldosas. El primer encuentro fue un día tras el trabajo, en las almenas que situadas en lo alto de la ciudad desde donde hay magnificas vistas al puerto, el subió allí para realizar proyectos e imaginar los viajes que podría realizar. Fue en esos bellos momentos en que la luz y las sombras se equilibran que él se enamoro de esa mujer que miraba la puesta de sol. Volvió la tarde siguiente, ella estaba allí como una vara recta y esbelta ante el dorado cielo crepuscular, y con el buen tacto que siempre tuvo se decidió a hablarle: “Perdone mi atrevimiento. ¿No es arriesgado para una dama bajar sola de la colina cuando el Sol se ha ocultado tras el horizonte?”, ella respondió con una sonrisa “¿Señor, le conozco?” y pronto se encontraron compartiendo sus inquietudes y su amor.

Meses más tardes vivían juntos rey y reina, las primeras semanas fueron una pareja que se amaban sin igual, todo el día estaba el otro en su cabeza y no necesitaban a nadie más. A lo largo de un año siempre hubieron momentos románticos y de gran complicidad y ambos pensaban en el matrimonio, pero esto eran los vislumbres de lo que algún día podían llegar a ser, porque aún algunos defectos proyectaban sombras sobre su relación. En ocasiones cuando ella le señalaba los errores el rey de espadas se ponía testarudo, comos si fuera un niño malhumorado se encerraba en si mismo, se sentaba y se negaba todo el amor que ella le ofrecía. Mientras ella continuaba con sus luchas y guardando el dinero para sus padres, mirando más por ellos que por su pareja.

Un día acudieron a la consulta de un vidente sincero y él fue depositando quince cartas formando un intrincado dibujo en el que se narraba esta historia, a la izquierda se situaba la cruz que era la vida de él y a la derecha alrededor de la sota de oros la vida de ella, en el centro se encontraba su vida en conjunto. “El dos de bastos es el vuestro encuentro como pareja, el dos de copas es lo que sublima vuestro amor hoy. Las dos cartas inferiores es lo que ahora podéis superar, él ha de aprender a recibir todos los regalos y muestras de afecto de su amada, también a admitir todo error que ella señale y dejar de encerrarte en ti mismo. Ella ha de dejar su constante lucha interior y volver a ser la mujer generosa de antaño, lleva tanto tiempo en combate que no sabe parar y estar en paz, recuerda que ahora cuentas con un hombre que te protege.”

“La Luna es la potencia que rige en vuestro amor e indica vuestro potencial real, ella os indica que como pareja podéis llegar a ser un único sentimiento y compartir todos vuestros sueños, hasta el punto de que los anhelos, deseos y temores serán los mismos y que por las noches podréis soñar y viajar juntos a los reinos de la imaginación, más allá de los límites admitidos.” Al salir de la consulta abrazados la luna resplandecía en lo alto de la noche, calle abajo un perro ladraba, un sonoro y desesperado aullido le respondió. La pareja giró a la derecha y continuó su camino hacia arriba, atravesando las calles del pueblo y encaramándose por la serpenteante senda hacia lo alto de la colina. Su historia sigue, sigue y sigue, porque las buenas historias de amor nunca terminan y son para siempre.